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Edificando las ruinas PDF Imprimir E-mail

(Artículo) En Isaías 58 Dios da una promesa de restauración y bendición para Su pueblo que le obedece. En la cruz del Señor edifiquemos las ruinas y volvamos a levantar los muros derrumbados.

 

 

Una Palabra Personal Para Ti
Edificando las ruinas
27 de Abril de 2010

“Y los tuyos EDIFICARÁN las RUINAS ANTIGUAS; los cimientos de generación y generación levantarás, y serás llamado REPARADOR DE PORTILLOS, restaurador de calzadas para habitar.” (Isaías 58:12)

Queridos y amados hermanos,
En Isaías 58 Dios da una promesa de restauración y bendición para Su pueblo que le obedece: “Y los tuyos EDIFICARÁN LAS RUINAS ANTIGUAS; los cimientos de generación y generación levantarás, y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar.” Dios me ha hablado una palabra con el fin de que EDIFIQUEMOS las RUINAS y volvamos a LEVANTAR los MUROS DERRUMBADOS.

En el Antiguo Testamento, Nehemías fue utilizado por el Señor para edificar Jerusalén que había sido destruida. Él tenía una posición segura sirviendo de copero al rey. No tenía necesidad de complicarse la vida dejando la seguridad de un buen trabajo, con sus garantías, para edificar los muros de una ciudad casi destruida. 
Pero el Espíritu Santo utilizó Hanani y unos hermanos de Judá que le hicieron conocer el estado deplorable de Jerusalén y el peligro que corrían los habitantes sin protección. 
“Y me dijeron: El remanente, los que quedaron de la cautividad, allí en la provincia, ESTÁN EN GRAN MAL Y AFRENTA, y el MURO DE JERUSALÉN DERRIBADO, y sus puertas quemadas a fuego.” (Nehemías 1:3)

Al conocer la situación de su pueblo y de la casa de Dios, fue muy afectado y lloró y se puso a orar y ayunar. No se quedó indiferente ante las circunstancias que amenazaban a su pueblo.
“Cuando oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos.” (Nehemías 1:4)

Cuando el rey le vio triste, cuando antes siempre estaba alegre, le preguntó que le pasaba. Al compartir con el rey su carga, el rey le dio autoridad para pasar por territorio enemigo, y todas las provisiones necesarias para reconstruir los muros de la santa ciudad.
Al igual, nuestro Rey, nos ha dado las cartas (los evangelios y epístolas) autorizándonos para pasar por territorio enemigo y todas las provisiones necesarias para reconstruir la Iglesia y para protegerla de los ataques del enemigo.

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