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Esta profecía fue dada al Cuerpo de Cristo a través del anciano hombre de Dios Stanley Frodsham en el Instituto Bíblico Elim en New York (Estados Unidos) en el año 1965. Confirmada por las Escrituras y por los mensajes en el Espíritu de otros hombres de Dios contemporáneos a él.

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La salud del hombre, un fabuloso negocio PDF Imprimir E-mail

(Artículo) Este artículo reflexiona sobre el poderoso e intrincado negocio de la medicina humana, pone de manifiesto los orígenes de los sistemas medicinales humanos y destaca la grandeza y perfección de la creación de Dios.

 

Como está en las Escrituras en el libro de Cantares "no hay nada nuevo debajo del sol", Dios creó en la misma naturaleza la provisión que el hombre iba a necesitar, sin embargo este hombre decidió independizarse de su Creador y hacer las cosas por su propia cuenta, auto-determinándose, y por eso, se vio en la necesidad de recurrir a la ciencia terrenal, una ciencia humana desarrollada por un hombre caído e independizado de Dios, que en su propia arrogancia e ingenuidad no puede darse cuenta que todo lo que desarrolla, primero, tiene como fin la muerte ya que se hace para vivir alejados del Dios de la vida, y segundo, que todo lo que desarrolla termina mal, en injusticias y controlado por sus propios intereses y deseos arrogantes. Y es entonces cuando aparece la medicina humana. La medicina, y especialmente la moderna, la podemos comparar con el hombre que apartado de Dios quiere buscar la sanación por su propia cuenta, sin entender que la enfermedad física es consecuencia de la enfermedad espiritual, es fruto de un hombre caído que se rebeló contra su propio Creador. Un hombre que en rebeldía contra Dios lo apartó y con sus hechos  le dice: Yo voy a buscar la medicina aparte, sin necesidad suya, voy a investigar (base de la ciencia y los científicos), voy a buscar cómo sanarme apartado de usted porque no quiero depender del Creador, no quiero saber nada de usted e inclusive desarrollaré teorías donde confundamos quién fue nuestro Creador y cuál era el propósito de nuestra creación. “Sube a Galaad, y toma bálsamo, virgen hija de Egipto; por demás multiplicarás las medicinas; no hay curación para ti”. (Je. 46:11).

Ciertamente tenemos versículos bíblicos que nos luz sobre las posibilidades que tenían las plantas creadas por Dios para usos medicinales, probablemente algo que nunca iba a ser utilizado si no hubiésemos caído, pero de hecho caímos, y ese hombre caído necesitó medicina, por ello encontramos estos versículos:

“Y junto al río, en la ribera, a uno y otro lado, crecerá toda clase de árboles frutales; sus hojas nunca caerán, ni faltará su fruto. A su tiempo madurará, porque sus aguas salen del santuario; y su fruto será para comer, y su hoja para medicina.”
(Ez. 47:12).


“En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones”. (Ap. 22:2)
. Ciertamente la principal razón este versículo es espiritual, refiriéndose a la sanidad espiritual que el Árbol de la Vida (Jesucristo) dará a las naciones.  

“Y había dicho Isaías: Tomen masa de higos, y pónganla en la llaga, y sanará” (Is. 38:21).
Todo indica que la masa de higos era un cataplasma de higos machacados que se usaba como medicina en el mundo de entonces y no solamente por los judíos.

“Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.” (Ap. 3:18). Cuando se le dice a la iglesia de Laodicea que unja sus ojos con colirio para que vea, hace alusión a un famoso polvo compuesto, producido en Frigia y utilizado por una famosa escuela de medicina que quedaba en Laodiciea, pero evidentemente estamos hablando de la sanidad que Jesucristo da a la ceguera espiritual.

Tanto el contenido literal como las analogías utilizadas en estos versículos nos llevan a considerar que muchos componentes de la naturaleza fueron dispuestos para la sanidad física  del hombre caído que la iba a necesitar a nivel físico, y que en lo espiritual ocurriría lo mismo, se necesitaba de un Árbol de sanidad que es Cristo, para sanar, para dar vida, para hacer ver a los ciegos de espíritu y para muchas otras cosas que tanto necesitamos a nivel de sanidad los hombres que estamos arrepentidos.

Pero como todo lo que nos fue dado tomó dos rumbos, y en el caso de la medicina fue igual:


EL PRIMER RUMBO

Es el del hombre que en su arrogancia desarrolló ciencia humana y conocimiento con el único propósito (como nos fue propuesto por la serpiente antigua Gn:3) de tener independencia de Dios el Creador y ser como dioses. Y este segundo rumbo tuvo internamente dos grandes interpretaciones, ambas con el fin de desviar cualquier interpretación limpia que se pudiera tener de la creación natural de Dios: la medicina naturista y la medicina alopática o científica.

 

1. La medicina naturista:

Algunos libros apócrifos, como el de Enoc, que coinciden con muchas mitologías populares de muchas culturas, tocan este tema y cuentan que varios de los conocimientos sobre hiervas medicinales fueron dados por ángeles que se rebelaron contra Dios y que les enseñaron a los hombres conocimientos y secretos de la creación de Dios como el de la medicina de plantas a cambio de mujeres (para juntarse con ellas), conocimiento que le podía dar independencia de Dios al hombre. Los egipcios fueron los más destacados en el tema de la medicina en el mundo antiguo, y sabemos cuán idólatras y blasfemos fueron ellos contra Dios, sin contar que muchos de sus conocimientos le fueron dados por la relación y entrega directa  que hicieron con Satanás y que les otorgó conocimiento e inclusive poderes (recordemos los magos de Egipto en los tiempos de Moisés). Por ello esta rama de la medicina tomó igualmente una interpretación confusa, ya que en su origen mezclado y caído propuso que los atributos de las hiervas medicinales sanaban física y espiritualmente al hombre, y de esta manera le daba la opción de no depender para nada de Dios y menos de la salida que EL nos dio para la muerte espiritual, es decir, a Cristo; y aparecieron todas estas interpretaciones torcidas, confusas y hasta peligrosas y modernas, como por ejemplo todo lo relacionado con los chamanes, la medicina esotérica, la medicina popular esotérica (indio amazónico), la medicina de hiervas de la nueva era y muchas otras que han venido y que vendrán y que es una mezcolanza de interpretaciones bíblicas sin entendimiento de Dios con conocimientos de ángeles caídos, esoterismo y ciencia babilónica. Desafortunadamente en este tipo de medicina debemos incluir, por su mezcla con lo espiritual, a las religiones y denominaciones que han preferido vender el evangelio de los milagros de sanación por encima del milagro de la vida eterna en el camino de cruz de Cristo Jesús, o sino que alguien nos responda estas preguntas: Qué diferencia hay entre estas denominaciones de milagros con aquellos gurús y magos que atraen a miles de personas para sanarlas con dones de procedencia oscura, adquiridos inclusive, adorando en sus tumbas a supuestas santas ya fallecidas? De qué sirve sanar enfermedades físicas cuando el alma está muerta? Pero la respuesta es sencilla y denigrante: Sirve para llenar de miles de personas las iglesias, y con ello,  las arcas de dinero y de poder.

 

2. La medicina alopática, científica o moderna:


Luego de Egipto, en la época de esplendor Griego, ellos adoraron al dios Escolapio (Asclepios) que en su mitología era hijo del dios Apolo y de Corónide, una bruja de Tesalia. El tutor de Escolapio fue un centauro llamado Quirón quien le ensenó todo sobre el arte de la medicina, desde entonces viene el tema de los centauros, que son mitad hombres y mitad animales como poseedores de misterios y conocimientos antiguos. Y esto no es más que la interpretación mitológica de lo mismo que se menciona en los libros apócrifos y que algo dejan vislumbrar las Escrituras en algunos versículos como estos (Gn. 6:1-5 / Judas 1:6). Ángeles rebeldes y gigantes  rebelados contra Dios que enseñaron cosas secretas de la creación Dios a los hombres, para que tomaran el mismo rumbo torcido de ellos.

Pero ocurrió que desde los griegos, la medicina tomó una nueva interpretación; ya sabemos que los griegos son los fundadores de las bases epistemológicas de toda la ciencia humana moderna, y por ello apareció la medicina científica, alopática o moderna, cuyos símbolos son la culebra de escolapio por un lado, y al caduceo de mercurio por el otro, que coinciden en el uso de esta serpiente que vive en Turquía y en el norte de Irán, donde se dice que quedaba el paraíso y donde una ser llamado “Serpiente antigua (el demonio)”, le ofreció conocimiento al hombre para que se independizara de Dios.

Este tipo de medicina en esencia, se vende como algo muy distante a lo natural (es decir, a lo de Dios), es algo así como la expresión artificial de lo que Dios había creado, aunque un médico farmaceuta sabe que todas sus bases se fundamentan y surgen de lo natural, pero venden la imagen de que su supuesta excelencia científica se basa, no en que casi todos sus conocimientos surgen de la naturaleza que Dios creó, sino en que toda se encuentra basada en la artificialidad científica y que lo que no tenga este matiz, es peligroso. La medicina alopática con el tiempo se convirtió en la ciencia humana por excelencia, es decir, el conocimiento más esplendido del hombre que con arrogancia le dice a Dios tácitamente algo así como esto: Vete, con lo que sabemos y con lo que descubriremos ya no te necesitamos. Lo que el hombre ignorante y arrogante no sabe, es que fue el mismo Dios quien ha permitido al hombre descubrir mas saberes, todos ellos basados en su creación (el Señor profetizó que la ciencia aumentaría), porque el hombre no podrá nunca crear nada de su propia cuenta, sino que todo lo interpretará de lo que Dios creó (...no hay nada nuevo debajo del sol...).

La medicina alopática es hoy en día un patético negocio donde se manipulan los gobiernos, los sentimientos y miedos de las personas y donde se han creado multinacionales y emporios globales capaces de crear pestes, guerras, enfermedades, armas biológicas, y hasta han llegado al colmo de crear pandemias mundiales para luego dar ellos mismo las curas, todo con el fin de  mantener su hegemonía y poder económico y a la vez para esconderse en un disfraz de humanismo y arrogancia intelectual; por esto es una de las profesiones más satanizadas y sus profesionales pocas veces llegan al camino del arrepentimiento y del reconocimiento de la vileza humana que acepta el camino de Justicia, Verdad y Vida que Dios nos dio a través de su hijo Jesucristo. En síntesis para esta ciencia humana la salud del hombre no importa, porque la convirtieron en una industria poderosa  que pisotea y desprecia la vida humana. Grandes laboratorios, grandes hospitales y clínicas, grandes cadenas de farmacias, grandes universidades con prestigiosas facultades de medicina todas ellas montadas para hacer negocios. Un tolerante tráfico de estupefacientes cuyos dineros llegan forzosa y calladamente a los sistemas financieros "legales" y al terrorismo, grandes asociaciones de médicos y profesionales de la salud, grandes fábricas que construyen aparatos para detectar y combatir las enfermedades, ingentes sumas  destinadas por los gobiernos para programas de salud y toda esa gama de fachadas que crea el mundo para, con un falso humanismo, manipular al hombre.

Por una parte, la llamada civilización, despliega supuestamente todo este esfuerzo para preservar la vida, pero por otro lado construye escalofriantes armas y enfermedades que pueden destruir al mundo en pocos minutos. Así como las religiones se han convertido en grandes negocios, las  asociaciones mundiales de medicina y farmacopea derraman a cada minuto su hipócrita y monetario amor sobre el cuerpo del hombre enfermo para saciar sus ansias de enriquecimiento. ANTE  TODO ESTE CAOS SOLAMENTE NOS QUEDA UNA SALIDA: CRISTO JESUS.

En síntesis estas dos interpretaciones completamente intervenidas por el demonio, tienen por así decirlo, controlados los flancos humanos, el del hombre que prefiere la medicina natural, y el del hombre que prefiere la medicina supuestamente artificial, y Satanás contento, porque las das principales interpretaciones son de él


EL SEGUNDO RUMBO

Afortunadamente existen otras opciones como la del hombre que lee y observa en la naturaleza el esplendor espiritual de Dios y de su Hijo Jesucristo, del hombre que ha visto en sí mismo su triste estado de miseria espiritual y física, del hombre que ha reconocido su estado de rebelión y guerra contra Dios, del hombre que ha aceptado su estado de pecado, del hombre que arrepentido por haberse levantado en rebelión contra su propio Creador, reconoce que ese error le costó el precio de la enfermedad y de la muerte, del hombre que tiene claro y revelado que la enfermedad física puede ser consecuencia de la enfermedad espiritual, de las puertas abiertas al mal o de los tratos del Señor, y sobre todo, del hombre que tiene claro que la principal sanidad debe ser la del alma en el espíritu, algo que solo puede hacer Jesucristo en nuestra vidas.

A estas personas es a quienes este texto se quiere dirigir especialmente de aquí en adelante, porque a estas personas  es a quienes hay que decirles que si hay claridad sobre esto, podrán pues entender que Dios nos ha dado la opción de una medicina espiritual para nuestra almas en Jesucristo, y que igualmente nos ha dado, como a seres carnales caídos, la opción de una medicina natural relativamente sana, ya que desde tiempos milenarios el hombre ha utilizado las plantas para la prevención y curación de enfermedades, y la  sabiduría de esa botánica creada por Dios y consiente del terrible estado espiritual en que nos encontramos, se compendia en lo que denominamos “remedios caseros”,  un conocimiento popular que por lo menos es libre de la arrogancia de la medicina científica y de la confusión esotérica porque nunca ha sugerido sanidad espiritual (ya que esto solo es posible en la Vida de Cristo), por ello con sencillez ha trasmitido por generaciones a través de ancianos sus saberes para darnos una opción diferente a la de medicina científica y esotérica. 

Es muy importante que el lector comprenda que nos movemos en un delgado hilo, donde sin la prudencia del Señor Jesús podemos caer en lo esotérico, pero también es importante que comprendamos que el sistema de medicina científica es también un trono de este mundo que nos quiere mantener como esclavos dependientes y con miedo. No sabemos qué pueda pasar con el tiempo, el tiempo se acaba y pronto llegará el día en que si no tenemos la marca del anticristo no podremos tener acceso a ningún tipo de medicina controlada por los sistemas, por ello, y con la prudencia del Señor  la idea es que también podamos realizar un compendio en esta sección sobre algunos de los tradicionales y sencillos saberes populares o caseros que podríamos utilizar con la guía del Señor Jesús en tiempo de una tribulación personal o en tiempo de la gran tribulación sobre el pueblo de Dios, eso sí, con sabiduría y con la conciencia de que cada vez que enfermemos vayamos primeramente delante de Jesucristo en oración y pongamos delante El la enfermedad para que El nos guie y nos dé luz de por qué y qué debemos hacer.

A continuación se acopian algunos consejos de los remedios caseros, partiendo de la base que es mejor ser preventivo que curativo:

Bendiciones, paz y misericordia en Cristo Jesús.


La ruda
Arbusto silvestre muy conocido y apreciado por sus propiedades medicinales. Su olor ahuyenta a los insectos.
Nerviosismo, histerismo, calambres: 2 gramos de ruda en forma de té. 1 taza diaria.
Enfermedades de las encías: Infusión de 5 gramos de ruda por litro de agua.
Hacer buches varias veces al día.
Desmayo: Machacar en vinagre de vino un puñado de hojas de ruda. Frotar las sienes y las ventanas de la nariz.
LA RUDA ESTA CONTRAINDICADA PARA LAS MUJERES EMBARAZADAS.

Aceite no refinado de girasol o ajonjolí
Producto natural muy utilizado por la medicina tradicional y alternativa. El médico alemán Andreas Moritz  recomienda este simple tratamiento:
Sirve para limpiar la sangre, incluyendo enfermedades sanguíneas de los pulmones y hepáticas, de los dientes y encías, dolor de cabeza, enfermedades de la piel, úlceras gástricas, problemas intestinales, pobre apetito, mal aliento, enfermedades del corazón y riñones, encefalitis, condiciones nerviosas, mala memoria, desórdenes de la mujer, cara hinchada y bolsas debajo de los ojos.
El tratamiento se enfoca en limpiar los 50 millones de cédulas que tienen su universo en nuestra boca.
Antes del desayuno, tome una cucharada sopera de aceite en su boca pero no lo trague. Juegue con el aceite en su boca, mastíquelo, páselo por sus dientes, haga gárgaras durante 4 minutos. Esto se mezcla con la saliva y activa las enzimas y éstas a la vez extraen las toxinas de la sangre. Por esta razón es importante escupir el aceite para que las toxinas no sean reabsorbidas.
Cuando escupa mire y verá que el aceite, que es amarillo, queda completamente blanco lechoso por los millones de toxinas y bacterias destructivas que ha evacuado. Por los primeros 3 días repita este proceso unas 4 veces; después un proceso diario en ayunas en forma permanente o al menos cada 5 días.
Para mejores resultados y poder descontaminar la boca, disuelva en medio vaso de agua 1 cucharadita de bicarbonato de sodio y enjuague la boca para remover el resto de aceite y toxinas. Luego si, cepille sus dientes y talle su lengua para asegurar que su boca quede limpia.
Personalmente estamos utilizando este fácil proceso diario con magníficos resultados. Al segundo día de este tratamiento se siente un grato bienestar en la boca, con un mejor aliento.
Este tipo de aceite se consigue en los almacenes naturistas, y el bicarbonato de sodio, en cualquier droguería o farmacia.

La flor de Jamaica
Esta flor africana, ha sido sometida a experimentación médica comprobándose su eficacia en la prevención y tratamiento de diversas enfermedades, lo cual nos permite tener algo de libertad de la medicina convencional, que se ha convertido en puro negocio.
Esta flor conocida como Hibiscus sabdariffa o rosa de Jamaica o rosa de Abisinia, que abunda en la creación de Dios, es un arbusto oriundo de África y los primeros cultivos se efectuaron en Egipto, pasando a Sudán y Senegal. Unos inmigrantes la introdujeron en la Republica de Jamaica, tomando allí su nombre y como tal comenzó a cultivarse en México de donde se extendió por toda América y China. Este último país es el mayor productor de esta flor a nivel mundo.
Según estudios médicos realizados con el apoyo del IMSS y CONACYT se ha comprobado plenamente que el agua o infusión de la flor de Jamaica reduce ostensiblemente los riesgos de la hipertensión; disminuye el colesterol malo hasta un 35% y los triglicéridos hasta en un 20% y los niveles elevados de los lípidos de la sangre que afectan nuestro metabolismo y el engrosamiento de las arterias. Igualmente tiene efectos curativos sobre estas sintomatologías:
Enfermedades cardiovasculares
Cálculos ósticos, renales y dolor de riñones y reducción de peso
Disentería y disminución del sistema inmunológico
Dolor de estómago, estreñimiento y fiebres
Inflamación de las encías, malestares de la resaca o guayabo y tos.
Posee cualidades espasmódicas, antihelmínticas, antibacteriales, reduce la viscosidad de la sangre y estimula el movimiento intestinal. Estos tratamientos deben estar paralelos a un control clínico permanente y a una sana dieta.
En un recipiente  se ponen  a hervir  2 litros de agua potable durante 15 minutos. Este lapo de tiempo ioniza el agua agregándole propiedades digestivas y curativas. Se deja reposar durante 3 minutos y se le agregan 5 flores de la Jamaica hirviéndola nuevamente durante 3 minutos. Se puede tomar fría o caliente y se le agrega panela, azúcar o hielo, según el caso. Se debe tomar varias veces al día especialmente entre las 6 am y las 3 pm. A los pocos días comienza a sentirse un aumento en la orina lo que indica que está operando su benignidad diurética. Definitivamente todo lo que la ciencia ha convertido en un negocio, nuestro Creador no lo ha dado en la misma naturaleza y a un costo accesible para todas las personas.

 

 

 

 

Última actualización el Viernes, 04 de Junio de 2010 11:39