Translator

Spanish Arabic Chinese (Simplified) English French German Greek Hebrew Hindi Italian Portuguese Russian

No Temáis PDF Imprimir E-mail

Junio 2 de 2011

 

 

NO TEMÁIS

Marcos 6:48 Y los vio fatigados remando, porque el viento les era contrario; y cerca de la cuarta vigilia de la noche, vino a ellos andando sobre el mar, y quería precederlos.

Jesús aunque aparentemente lejos estaba al tanto de sus discípulos y sabía la hora perfecta para venir a ellos (cerca de la cuarta vigilia).

El numero cuatro nos indica totalidad y hasta que la totalidad de le propósito del Señor en nosotros no se cumpla, él no va a permitir que las circunstancias cambien ni que los vientos dejen de sernos contrarios, El Señor no solamente llegó a la hora perfecta sino que conocía la distancia que ellos habían recorrido: veinticinco o treinta estadios (Juan 6:19). El Señor conoce perfectamente el camino que hemos recorrido y todas la circunstancias que hemos pasado y el vendrá a nuestra vidas en el momento exacto. 1 Co 10:13 No os ha tomado tentación, sino la humana; más fiel [es] Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis [llevar]; antes dará también juntamente con la tentación [la] salida, para que podáis aguantar.

Sea cual sea nuestra circunstancia el Señor es soberano y a Él no se le ha escapado lo que nosotros vivimos ni es ajeno a nuestras luchas, antes bien estas luchas son necesarias para el crecimiento de su vida en nuestros corazones pues el propósito de todo ello es “a la postre hacernos bien” (Deuteronomio 8:16).

En el momento perfecto podremos oír su voz y comprenderemos que todas aquellas cosas que nos acontecen y que afligen nuestra alma son solamente las circunstancias necesarias y que en este mar agitado que es nuestra vida alejada de la presencia del Señor vendrá la clama al escuchar aquella dulce y apacible voz que dice: YO SOY; no tengáis miedo. (Juan 6:20) y cuando él entre en nuestra barca entonces y solo entonces podremos hallar el rumbo y llegar a donde él quiere que lleguemos. Y ellos le recibieron de buena gana en el navío; y luego el navío llegó a la tierra donde iban.(Juan 6:21)

Bendiciones.