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Vivir Y Amar Como Jesús PDF Imprimir E-mail

Julio 8 de 2011

VIVIR Y AMAR COMO JESÚS LO HIZO
by David Wilkerson

"Nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros.
Dios es amor, y el que permanece en amor permanece en Dios, y Dios en él. En
esto se ha perfeccionado el amor, para que tengamos confianza en el día del
juicio, pues como Él es, así somos nosotros en este mundo "(1 Juan 4:16-17).

Tenga en cuenta la última parte de este pasaje. Juan nos dice que estamos
viviendo como el Señor vivió: perdonando y amando a nuestros enemigos. No hay
más venganza, rencor o prejuicios raciales - nada que nos condene. Y ahora,
tenemos que conocer y creer completamente en el amor de Dios para con nosotros.

"En esto consiste el amor, no que nosotros hayamos amado a Dios, sino que Él
nos amó y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados" (1 Juan
4:10). ¿Ve usted lo que Juan está diciendo? Nuestro amor por Dios nos ha sido
dado y el perfecto amor también significa saber y creer en el amor de Dios
hacia nosotros.

Por otra parte, Juan dice que no debe haber temor en este amor. No debemos
dudar de él. ¿Por qué? Porque si dudamos de su amor por nosotros, viviremos
en tormento: "El miedo tiene tormento" (4:18). Creer en el amor de Dios
significa saber que día tras día Él es paciente ante nuestros fracasos; Él
escucha nuestro clamor, conserva todas nuestras lágrimas, siente la angustia
de nuestros corazones, y es movido a compasión por nuestro llanto.

Este aspecto del amor de Dios se ilustra claramente en Éxodo, donde el Señor
quiso revelar a su pueblo su naturaleza de amor. Dios le dijo a Moisés: "Yo
voy a salvar a Israel", y la Escritura dice: "Ellos lloraron, y su clamor
subió a Dios por causa de la servidumbre. Y oyó Dios el gemido de ellos
"(Éxodo 2:23-24).

"El Señor dijo: He visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto...
porque sé de sus sufrimientos y he descendido para librarlos" (3:7-8).

¿Cree usted que Dios ve su necesidad y condición tal como lo hizo con Israel?
A menudo decimos con ligereza: "Cristo es todo", sin embargo, cuando nos
enfrentamos a una crisis donde una cosa tras otra sale mal, nuestras oraciones
parecen no ser contestadas, y esperanza tras esperanza es defraudada, empezamos
a caminar en temor. Inclusive sucumbimos ante el miedo. Pero el hecho es que
Dios nunca abandona a sus hijos en tiempo de angustia, incluso cuando todas las
cosas parecen desesperanzadoras. ¡Siempre podemos confiar en Él!