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El Don de Su Paz PDF Imprimir E-mail

Octubre 05 de 2011

EL DON DE SU PAZ

“Por nada estéis angustiados, sino sean conocidas vuestras peticiones
delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de
Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros
pensamientos en Cristo Jesús.” (Filipenses 4:6-7).

Cuando releí recientemente este pasaje, me resaltó algo que nunca antes
había visto. Pablo nos ordena a dejar de preocuparnos, a acudir a Dios en
oración y súplica, y a agradecerle por Su respuesta. ¡Él nunca menciona
nada acerca de recibir respuestas! Pablo no dice nada referente a recibir una
palabra de guianza, liberación, milagros o sanidad. En su lugar, él afirma
que ¡nosotros recibimos el don de la paz de Dios!

Dios contesta todas nuestras peticiones y súplicas con el don de Su paz:
“sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego,
con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento,
guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.” (vv.
6-7).

En otras palabras, ¡Dios primeramente contesta nuestra oración y el clamor de
nuestro corazón con Su paz! Todas las personas tienen este aspecto en común:
¡no importa cuán mal ellos se sientan al entrar en su lugar secreto de
oración, ellos salen llenos de Su paz! Dios se ha limitado a sí mismo, a su
propio gobierno. A esto se le llama la providencia de Dios. Él actúa aquí y
allá, prepara los corazones de la gente y maneja distintos sucesos, pero hasta
que Su providencia ejecuta la respuesta a su oración, Él dice, “¡Te voy a
dar no lo que tú piensas que necesitas, sino lo que yo sé que te hace falta -
paz en tu mente y corazón!”

Muchos de nosotros peleamos con el Señor mientras oramos. Le pedimos con
lágrimas y llanto, golpeamos las puertas del cielo, y reclamamos cada promesa.
Pero conforme los días, semanas y meses transcurren, nos empezamos a preguntar:
¿Por qué no contestas, Señor? ¿Qué está bloqueando mi oración? ¿Qué he
cometido para afligirte o desagradarte?”

El hecho es que Dios nos ha dicho, “¡Aquí está mi paz que sobrepasa todo
entendimiento! ¡Tómala y permite que gobierne en tu corazón mientras yo hago
todas las cosas para tu bienestar!” ¡Nosotros vamos a ser guardados en la paz
de Dios hasta que Su promesa se ejecute a través del Espíritu Santo!
¡Agárrese de Su paz y deje que ésta gobierne en su corazón!