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Y conoceréis la Verdad, y la Verdad os Libertará PDF Imprimir E-mail

Noviembre 17 de 2011

 

 

 

Y CONOCERÉIS LA VERDAD, Y LA VERDAD OS LIBERTARÁ

Y decía Jesús a los judíos que le habían creído: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la Verdad y la Verdad os libertará. Juan 8: 31-32

Solamente el conocimiento de la Verdad nos libertará, y la Verdad es una persona. Jesús dijo: YO SOY el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí. Juan 14: 6

Es el conocimiento de Cristo, la Verdad, que nos hará libres. ¿Libres de qué? Del engaño, de la mentira, del pecado; libres de hacer nuestra propia voluntad y de seguir nuestros propios caminos; libres de buscar lo propio para buscar lo de Cristo, libres de vivir para nosotros mismos y entonces vivir para él. Libres de nuestra propia naturaleza caída que no puede hacer lo que es agradable delante de él, libres de nuestros propios pensamientos, de nuestras obras propias y de hablar nuestras propias palabras; para que nuestros pensamientos sean Sus pensamientos y nuestras palabras y obras sean las suyas; las obras que él preparó para que anduviéramos en ellas y que son para Su gloria.

El conocimiento de la Verdad nos libertará del temor y la duda, nos libertará de procurar salvar nuestra vida, para entonces entregarla a Cristo, y que él sea verdaderamente el Señor, es decir el amo, el dueño, quien este al control, quien este a cargo y gobierne todo nuestro ser.

El Reino de Dios es un asunto de gobierno, o gobierna él o gobierna el yo. ¿Por qué le decimos Señor, Señor, sino hacemos lo que él dice? Por el contrario, por mucho tiempo hemos querido que él haga lo que nosotros decimos. Perdónanos Señor y concédenos el verdadero arrepentimiento, para que ya no vivamos más nosotros, sino tú en nosotros, para hacer Tu voluntad y no la nuestra.

¿Quiénes conocerán la verdad? Notemos que Jesús dijo a quienes les habían creído, si permaneciereis en mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la Verdad y la Verdad os libertará.

Es decir, lo primero es creerle; pero esto es solo el comienzo, luego se requiere permanecer en Su Palabra. Nos enseñó el Señor que al venir las tribulaciones y persecuciones por Su causa muchos se apartarían. Que él nos conceda Su gracia y el ser fieles para no apartarnos, que como lo prometió, no se eche atrás de hacernos bien, y nos dé un corazón conforme a Su corazón para no dejarle. Que nuestra mirada pueda ser quitada de las cosas temporales y terrenales, para enfocarse en las cosas celestiales y eternas.

Son los verdaderos discípulos quienes conocerán la Verdad; y un verdadero discípulo, es uno que ha escuchado Su voz y le sigue, quien deja lo suyo propio para andar en pos de él. Oh Señor concédenos ser verdaderos discípulos. Un discípulo es uno que participa ahora de la cruz, del madero de Cristo, de Su muerte, para entonces y solo entonces participar de Su Vida y de Su Resurrección. Él es la Resurrección y la Vida.

Por eso es que el Señor antes de ascender al cielo después de Su Resurrección dijo: Predicad el Evangelio del Reino y haced discípulos. Discípulos de él, pues hoy hay muchos que hacen discípulos de ellos mismos y no de Cristo.

De esto se trata el Evangelio del Reino, de hacer verdaderos discípulos, quienes le adoren en Espíritu y en Verdad, no en Samaria, no en Jerusalén, no un lugar u otro, no es un grupo u otro, es adoración en Espíritu y en Verdad; es escuchando Su voz y caminando con él, para aprender la obediencia, para gozar de Su verdadera cubierta, que es Su gobierno. Esto no se trata de guardar ritos y mandamientos de hombres para que él haga nuestra voluntad y nos de las cosas de este siglo, o de tener la “cubierta” de hombres corruptos que usan el Nombre del Señor para buscar su propio beneficio.

Se está preparando y está a la puerta el mayor engaño de todos los tiempos, se prepara un nuevo orden mundial, un nuevo gobierno mundial, obra de Satanás disfrazado como ángel de luz, y solo quien esté en la Verdad, en Cristo será guardado de este engaño.

Porque ya está obrando el misterio de iniquidad, solamente que el que ahora domina, dominará hasta que sea quitado;

y entonces será manifestado aquel inicuo, al cual el Señor matará con el Espíritu de su boca, y con la claridad de su venida lo quitará:

a aquel inicuo , el cual vendrá por operación de Satanás, con grande potencia, y señales, y milagros mentirosos,

y con todo engaño de iniquidad obrando en los que perecen; por cuanto no recibieron la caridad de la verdad para ser salvos.

Por tanto, pues, enviará Dios en ellos operación de error, para que crean a la mentira;

para que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, antes consintieron a la iniquidad. 2 Tesalonicenses 2: 7- 12

Hay muchos que rechazan el Amor de la Verdad, para ellos se prepara este engaño, hay muchos que buscan y piden solo lo terrenal, a ellos se les concederán las peticiones de sus corazones. Pronto aparecerá un nuevo líder y gobernante mundial quien prometerá maravillas y prosperidad, quien hablará de lo que quieren oír sus oídos sarnosos; además obrará  grandes señales y prodigios mentirosos, tanto que los habitantes de la tierra dirán: Quien como la bestia y le adorarán. No es de extrañarse, pues adoran ahora al dios dinero y al mundo; y quien reinará, pero por corto tiempo en este nuevo orden mundial, será el dios de este siglo, el mismo diablo.

Pero bendito el Señor que será por corto tiempo, pues vendrá entonces un gobierno de paz y justicia que no tendrá fin; el Reino de nuestro Señor Jesucristo por los siglos de los siglos, amén.

A él sea toda la gloria.