El Pastor Jorge Imprimir

Diciembre 14 de 2011

EL PASTOR JORGE

Andando de un lugar para otro en el pequeño salón de la iglesia, el capitán ruso indicó con la cabeza hacia la cruz en la pared.

-Eso es una mentira, sabe usted-dijo él-. Es solo un truco que ustedes los ministros utilizan para engañar a los pobres y hacerlo más fácil para que los ricos les den dinero. Vamos, estamos solos. Admita en verdad que nunca ha creído que Jesucristo era el hijo de Dios.

El pastor Jorge miró a la cruz y luego sonrió. Desde luego que lo creo, es cierto.

-¡Yo no permitiré que se burle de mí!- gritó el capitán. Sacó el revólver de la funda a su costado y lo sostuvo cerca del cuerpo del ministro-. Si no admite que es un truco, le dispararé.

-No puedo admitir eso, pues sería una mentira- dijo Jorge-. Nuestro Señor es en realidad el hijo de Dios. Dispararme no cambiará eso.

El capitán arrojó el revólver al piso. El pastor se sorprendió cuando el soldado lo agarró por los brazos con lágrimas en sus ojos.

-¡Es cierto!- gritó el capitán-. Es cierto. Yo también lo creo. No podía estar seguro que los hombres morirían por esta creencia hasta que lo descubrí por mi mismo. ¡Ah gracias! Usted ha fortalecido mi fe. Ahora yo también puedo morir por cristo. Usted me mostró como hacerlo.

Tomado del libro: Devoción Extrema.