Nada Hagáis por Contienda Imprimir

Enero 25 de 2012

NADA HAGÁIS POR CONTIENDA

Dos amigos, campesinos los dos, se sentaron en un tronco una noche y charlaron. El uno dijo: “Quisiera tener una pradera tan grande como el cielo.” El otro dijo: “Quisiera tener tantas ovejas como las estrellas que vemos.” El primero preguntó: “¿Dónde pastorearías tal multitud de ovejas?”

“No hay problema,” contestó el otro. Pastorearán en tu enorme pasto.” El primero protestó: “No permitiré a tus ovejas en mis campos.” El uno no tenía pasto, y el otro no tenía ovejas, pero peleaban por lo que no tenían. ¿No peleamos nosotros a menudo por lo que no conocemos?

Teniendo el mismo amor, seamos de un mismo sentir y de una mente. La opinión o actitud del otro puede ser más digna de estima que la tuya. La experiencia de él hoy, la cual te parece rara, podría ser la tuya mañana.

El Señor desea que seamos uno, como El y el Padre son uno.

 

Tomado del libro Alcanzando las Alturas.